Gatitos con cerebros congelados por comer helado


Comer un helado puede ser uno de los grandes placeres para los amantes de lo dulce. Pero el placer de probar esa textura cremosa y fresca que se derrite en la boca puede arruinarse en cuestión de segundos, a medida que el cerebro se congela.

Es una sensación desagradable que incluso puede ir acompañada de dolor de cabeza. Y, aunque no dejamos de disfrutar lo dulce y lo fresco, consideremos por qué sucede.


Este dolor, que generalmente ocurre en la frente y dura menos de cinco minutos, "se llama dolor de cabeza de helado o dolor de cabeza por estímulos de frío" y le sucede a algunas personas al comer comidas muy rápido o bebidas frías". Este efecto no solo se presenta en los seres humanos, también se presenta en nuestros pequeños amigos peludos al comer helado. A continuación te dejamos un divertido vídeo con los "cerebros congelados" más lindos.




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